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martes, 8 de junio de 2010

¿Qué valor le damos a la Educación?

La educación la entiendo como, la formación de personas en la vida y para la vida, el proceso social de humanización a través del cual las personas generan y desarrollan capacidades, habilidades, destrezas más o menos específicas y de modo importante adquieren los valores que les permitan vivir en sociedad y para la sociedad.
No impongamos los contenidos, no impongamos las orientaciones, no impongamos el método de aprendizaje. Tenemos que ser capaces como docentes de saber cuáles son los intereses de los estudiantes y plantearlos como objeto de estudio, para a través de ellos aprender, lograr resultados en la conducta, en la personalidad, en lo afectivo, en lo emotivo, en lo racional.
Como pide el maestro Esteve, seamos maestros de vocación, de humanidad; recordemos que educar es un acto de generosidad, de compartir, no denigremos esta profesión con actos de apatía y conformismo.
¡Hagamos la diferencia! seamos el modelo docente del siglo XXI.

viernes, 7 de mayo de 2010

Mi aventura de ser docente

Es impresionante con que claridad el maestro Esteve describe el “bosque completo” de la docencia, en su lectura “La aventura de ser maestro”; en ella, recuperé muchos pasajes que he vivido a lo largo de estos diez años al servicio de la educación; desde su primera frase me di cuenta con que conocimiento y autoridad describe el vivir cotidiano de un docente y que tanta homogeneidad había con mi historia personal.
Él dice que nunca nadie nos enseñará a ser maestros, y creo que tiene toda la razón, ojalá existiera un librito donde nos enseñaran a ser maestros pero no existe; así que cuando uno comienza en esta profesión trata de adoptar la postura de algún profesor que se tuvo en nuestros años como estudiantes, hasta que poco a poco se empieza a tener una propia personalidad como docentes.
Cabe mencionar que para mí,la docencia es una profesión que nos puede mostrar dos caras; una llena de luz y otra obscura, pues hay profesores que viven la enseñanza con alegría, hecho que convierte la profesión en el eje de su autorrealización personal y otros que simplemente están porque no han encontrado otra oportunidad y que definitivamente no les satisface en sus expectativas. Por lo que invito a vivir día a día con alegría la aventura de ser docente, a renovar nuestras estrategias; así, nuestro quehacer diario no se volverá monótono y aburrido, y para lograr esto es importante que todos los docentes que estemos comprometidos con nuestra profesión busquemos nuevas herramientas, estrategias didácticas que creen expectativas en nuestros estudiantes para que ellos mismos descubran el valor que tiene el aprendizaje.
Lo anterior puede parecer difícil, pues debo confesar que era la primera en quejarme de los escasos conocimientos que traen los estudiantes del nivel medio; sin embargo, a lo largo de los años me di cuenta que había que hacer la diferencia, y que si tenía que ayudarlos a construir el conocimiento, pues lo iba a hacer con gusto y dedicación.
Han transcurrido diez años desde que inicie esta aventura, siento que he madurado como docente, ahora no me desespero, trato de adaptar los contenidos de enseñanza a los pocos o muchos conocimientos que tienen los estudiantes y así vamos avanzando todos juntos.
Por último, dejo el siguiente comentario -es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo-
Esto es porque no podemos negar que la educación hoy en día no tiene el lugar que merece; sin embargo no debemos permitir que nos decepcione esta situación, sino al contario deberíamos sentirnos orgullosos de ser educadores, que tenemos en nuestras manos la educación de un país; así que la invitación está hecha para actuar responsablemente y procurar desde cualquier aspecto mejorar cada día.